Boda de Beatriz y Ossi en Finca Gasterea: una boda íntima y llena de significado
El pasado 26 de junio, tuvimos la suerte de acompañar a Beatriz y Ossi en uno de esos días que se viven de una manera especial: una boda íntima, rodeados de pocas personas, pero de esas que realmente importan. Una celebración tranquila, cercana y llena de momentos con muchísimo significado que tuvimos la oportunidad de contar a través de nuestro reportaje de boda.
La celebración tuvo lugar en Finca Gasterea, en Boadilla del Monte, un entorno perfecto para una boda de estas características. Rodeados de naturaleza y con una atmósfera relajada, Beatriz y Ossi pudieron disfrutar de cada momento junto a sus familiares y amigos más cercanos.
Un first look antes de llegar a Finca Gasterea
Antes de poner rumbo a la finca, Beatriz y Ossi quisieron reservarse unos minutos solo para ellos. Realizaron un first look, ese encuentro tan especial en el que los novios se ven vestidos para la boda por primera vez, pero lejos de las miradas de todos los invitados.
Nos encanta este tipo de momentos porque permiten que la pareja pueda reaccionar, emocionarse, reírse y abrazarse sin prisas. Sin protocolo y sin cientos de ojos pendientes de ellos. Solo ellos dos.
Para nosotros, como fotógrafos de boda, es además una oportunidad preciosa para documentar una parte muy íntima del día. Un instante que forma parte de la historia y que, años después, seguramente tendrá un significado todavía mayor.
Los trajes de los novios
Beatriz apostó por un vestido de novia de líneas elegantes y muy limpias. Un diseño blanco, de silueta estilizada y con un bonito drapeado en la parte superior que aportaba movimiento al conjunto. Los tirantes anchos y los detalles de pedrería en los laterales añadían un toque delicado sin restarle protagonismo a la sencillez del vestido.
Completó el look con unas ondas al agua de inspiración clásica, unos pendientes florales muy especiales y un impresionante ramo de rosas rojas, que aportaba un contraste de color precioso frente al blanco del vestido.
Ossi, por su parte, escogió un traje en tonos azul grisáceos, acompañado de un elegante chaleco estampado, camisa blanca y una corbata con motivos ornamentales. El conjunto se completaba con un pequeño prendido de flores rojas y blancas en la solapa, un detalle que conectaba perfectamente con el ramo de Beatriz.
Dos estilos diferentes, pero perfectamente equilibrados.
Una ceremonia en español e inglés
Ya en Finca Gasterea, llegó uno de los momentos centrales del día: la ceremonia.
Y no podía ser una ceremonia cualquiera. Beatriz y Ossi quisieron que fueran dos amigos de la pareja quienes la oficiaran, haciendo que el momento fuese todavía más personal y cercano.
Uno de ellos, de origen indio, acudió vestido con un traje tradicional de la India, aportando un precioso toque cultural a la ceremonia. Además, como buena parte de los invitados procedían de fuera de España, la ceremonia se celebró en español e inglés, haciendo que todos pudieran entender y vivir cada palabra, cada historia y cada emoción.
Fue una ceremonia muy personal, sin artificios y totalmente ligada a quienes son Beatriz y Ossi y a las personas que han formado parte de su vida.
Como fotógrafos de boda en Madrid, poder documentar celebraciones tan personales es precisamente una de las cosas que más nos gustan de nuestro trabajo: contar no solo cómo fue la boda, sino también quiénes estaban allí y por qué ese momento era importante para la pareja.
El cóctel y el banquete en Finca Gasterea
Después de la ceremonia llegó el momento de relajarse y disfrutar.
El cóctel dio paso a una velada tranquila en la que familiares y amigos pudieron conversar, brindar y disfrutar de la compañía. Una boda pequeña tiene algo muy especial: prácticamente todos los invitados tienen una relación cercana con los novios y cada conversación, cada abrazo y cada brindis tiene una historia detrás.
Después llegó el banquete, acompañado de buena comida, bebida y muchas risas. Sin prisas, sin grandes formalidades y disfrutando de lo verdaderamente importante: estar juntos.
Y, como no podía faltar, la celebración terminó con música y baile. Porque incluso las bodas más íntimas necesitan un rato para dejarse llevar, bailar y celebrar que empieza una nueva etapa.
También estuvimos en el Registro Civil
La historia de la boda de Beatriz y Ossi comenzó unas horas antes.
Por la mañana les acompañamos también al Registro Civil, donde tuvo lugar la verdadera ceremonia civil. Fue un acto breve y sencillo, pero con un enorme significado para ellos.
Como parte de nuestro trabajo como fotógrafos de boda, creemos que estos momentos también merecen ser documentados. No todo ocurre en la finca, ni todo tiene que ser espectacular para convertirse en un recuerdo importante.
Unas palabras, unas firmas, una mirada y la emoción de saber que acabáis de dar un paso importante juntos. Eso también forma parte de un reportaje de boda.
Una boda pequeña, pero enorme en emociones
La boda de Beatriz y Ossi en Finca Gasterea fue, en definitiva, una celebración de las que nos recuerdan por qué nos gusta tanto contar historias.
Pocos invitados, pero muy cercanos. Dos idiomas para que todos pudieran sentirse parte de la ceremonia. Amigos oficiando el enlace. Un first look lejos de todas las miradas. Una celebración tranquila, buena comida, brindis, música y baile.
Y, sobre todo, muchas personas queriéndose alrededor de dos personas que decidieron darse el sí.
Desde Sonrye Fotografía, nos sentimos muy afortunados de haber podido acompañarles durante todo el día y crear un reportaje de boda que recoja no solo los grandes momentos, sino también todos esos pequeños gestos que hacen que cada boda sea única.
Porque al final, una boda no son solo los vestidos, las flores o el lugar. Son las personas, las emociones y las historias que ocurren entre unas cosas y otras. Y eso es precisamente lo que buscamos contar como fotógrafos de boda.
Beatriz y Ossi, gracias por dejarnos formar parte de vuestra historia.

















































